domingo, 20 de abril de 2008

Ciego

Aparece el sol con una sonrisa flagrante,
no supe a que se debía su felicidad
pero lo acompañé con la mirada.

Hicimos un recorrido alucinante,
lleno de color y de dulzura,
sin afán de presumir, como con ninguna.

Y de pronto como magia, desaparece su figura,
olvidando completamente toda forma,
esforzándome por recordar donde estaba mi norte, mi sur...

No pude hacerlo, y olvidé mi pasado con el sol
Olvidé mi presente con su luz impregnada en mis ojos
Mi futuro, destruido, era pintor y no veo nada más

Amarillo y negro
Amarillo y rojo
Amarillo denso
Negro, sol

Sol que me has dejado, sol que solo siento tu calor
un recuerdo dañino, un sabor inexistente
esa noche interminable, maldito sol, maldito.

1 comentario:

Eduardo Salceda Glez. dijo...

Excelente señor, excelente